¿Qué es la Industria 4.0? Cada vez escuchamos con más frecuencia ese término, pero no sabemos qué es realmente. Hasta ahora, no tiene los límites claros, ni siquiera un solo nombre o definición. En España toma el nombre basándose en el concepto de que la introducción de las nuevas tecnologías digitales aplicadas a la industria, llevarán a una cuarta revolución. En algunos países también se denomina fabricación avanzada, industria digital, industria inteligente o cyber industria.

Al hablar de Industria 4.0 nos referimos a una auténtica transformación digital, que se refleja en cambios importantes en las empresas en cómo operan y cómo aportan valor a sus clientes. Debe entenderse como un cambio que implique reestructuraciones significativas, buscando soluciones para la totalidad de la planta.
Aunque su implementación se realice de forma progresiva, es un paso imperativo que las empresas tienen que dar si quieren seguir siendo competitivas en el mercado.

Más allá del análisis de las causas de la revolución industrial que estamos viviendo y de las nuevas tecnologías, nos interesa en este artículo resaltar los distintos aportes e implicaciones en diferentes temas.
A continuación, repasamos cinco de los principales beneficios que la Industria 4.0 aporta a las empresas.


Uno de los mayores beneficios que define a la transformación digital es la posibilidad de conectar objetos a Internet. El Internet de las cosas (IoT) podría definirse como la posibilidad de conectar objetos -como coches, edificios o máquinas- a Internet para transformarlos en objetos «inteligentes» que pueden comunicarse con las personas, las aplicaciones y entre sí. Según el Barómetro Vodafone IoT el 28% de las empresas tienen proyectos en marcha y el otro 35% tiene previsto lanzarlos en menos de un año.
El estudio revela que para la mayoría los resultados son sorprendentes ya que, el 86% de las empresas del sector industrial dicen haber experimentado un ROI «significativo» con los proyectos de IoT.

Esa hiperconexión que genera el IoT tiene como consecuencia una inmensa avalancha de datos que deben ser adecuadamente procesados para convertirlos en información útil para la toma de decisiones. El análisis, requiere de una estrategia clara y realista por parte de las empresas para determinar qué quieren someter a análisis.
Es necesario implementar sistemas de monitorización de datos y crear interfaces sencillas para poder interpretarlos de forma correcta. Algunos de los ámbitos de aplicación son el mantenimiento preventivo, la prevención, la relación con los clientes, el marketing, la logística, y una larga lista de etc.

La confluencia de datos ofrece grandes posibilidades de predicción, de forma que la producción pueda adaptarse de forma automática a la demanda. Esto redunda claramente en mayor productividad y ahorro de costes.
Las decisiones, al contar con mayor información, se pueden tomar de forma mucho más rápida, eficiente y en algunos casos, incluso de forma autónoma. En definitiva, la posibilidad de obtener respuestas rápidas y eficientes se traduce en mayor rentabilidad y productividad para la empresa.

