Este artículo fue realizado al gerente de GTG Ingenieros, Pedro García-Trejo, por MAPFRE Global Risks.

En él analizamos nuestra visión sobre el impacto de las tecnologías emergentes en la Seguridad Industrial.

Tras más de 20 años trabajando en seguridad industrial y laboral, desde GTG Ingenieros creemos que la tecnología será clave en esta nueva etapa.

Por eso hablamos de #Seguridad40, una forma de entender la prevención ligada a la Industria 4.0.

Pedro García-Trejo de GTG Ingenieros en seguridad industrial

El desarrollo de los procesos productivos va ineludiblemente unido a la gestión de los peligros a los que están sometidos, y por ello la Seguridad Industrial forma parte de la cadena de valor de cualquier entidad. Las mismas tecnologías emergentes que han vertebrado la Industria 4.0 han redefinido los modelos de protección que velan por la prevención y mitigación de riesgos en las grandes compañías.  

Tecnología y seguridad industrial

La revolución tecnológica ha transformado la Gran Industria. Además, también ha cambiado el campo de la seguridad laboral y productiva.

Las tecnologías emergentes ayudan a mejorar sistemas tradicionales. También permiten aplicar nuevas técnicas para reducir riesgos en las empresas.

Pedro García-Trejo, ingeniero técnico industrial, explica algunas claves de este nuevo escenario en Seguridad Industrial.

Según el experto, no existe una brecha clara entre las necesidades de las empresas y la capacidad de resolverlas. Sin embargo, los requisitos en prevención son cada vez más exigentes.

Optimizar la producción y conseguir retorno de inversión exige soluciones útiles. Por tanto, los tecnólogos deben proponer aplicaciones que mejoren la seguridad sin alterar el trabajo diario.

Una nueva arquitectura

Para aplicar innovación en sistemas de seguridad, García-Trejo apuesta por integrar tecnologías. No siempre es necesario renovar todo el sistema.

En muchos casos, las nuevas tecnologías no sustituyen a las existentes. Más bien las complementan y mejoran el entorno laboral.

Por ejemplo, una cámara de reconocimiento de personas no debería sustituir a un escáner láser si este sigue siendo viable.

Este conjunto de técnicas ha supuesto un salto importante en seguridad laboral e industrial. Hoy permite resolver problemas que hace pocos años eran muy difíciles.

También ayuda a convertir situaciones complejas en procesos más rutinarios y controlables.

Un ejemplo es la vigilancia de trabajadores en solitario. La tecnología actual permite localizar a un operario incluso en zonas sin cobertura.

Además, ciertos sistemas de seguimiento ayudan a proteger a personas que manejan maquinaria móvil en fábricas o áreas de trabajo. Así se evitan accidentes y se reducen posibles impactos.

La aplicación de medidas de prevención y limitación de riesgos ha encontrado en las tecnologías emergentes herramientas que permiten optimizar la eficiencia de sistemas tradicionales y alcanzar nuevas técnicas que resuelven grietas en la protección de las empresas.

Ingeniería aplicada y planificación

Para implantar una nueva arquitectura de seguridad, la ingeniería aplicada es fundamental.

Esta disciplina permite coordinar tecnologías actuales y futuras. Además, ayuda a planificar una estructura combinada.

Tecnologías emergentes aplicadas a la seguridad industrial

El objetivo es analizar las carencias existentes y valorar qué pueden aportar las tecnologías emergentes.

También es necesario tener en cuenta las necesidades de cada sector. La continuidad de la producción no debe quedar desatendida.

Esta incorporación tecnológica avanza muy rápido a nivel mundial. Por eso, conviene evitar posturas conservadoras cuando generen vulnerabilidades.

La innovación constante es clave, tanto en el ámbito técnico como operativo.

García-Trejo insiste en la importancia de la formación diaria. Según explica, si paras cinco minutos, puedes quedarte fuera del mercado.

Líneas de aplicación

La sensorización de la maquinaria industrial permite detectar fallos y prevenir accidentes provocados por el desgaste de sus componentes.

En la actualidad ya existen ejemplos de éxito. Los sistemas de seguridad usan tecnologías que también impulsan la productividad industrial.

Estas soluciones se aplican durante la operativa diaria. Además, son útiles en prevención y formación.

  • Realidad Virtual: ayuda a formar a los operarios sin exponerlos a riesgos reales. También permite ensayar respuestas ante emergencias.
  • Sensorización: permite controlar la maquinaria de forma continua. Así se detectan fallos, agentes nocivos y situaciones de riesgo.
  • Big Data e Inteligencia Artificial: procesan grandes volúmenes de datos industriales. Con ello se pueden detectar riesgos antes de que ocurran.
  • Vehículos no tripulados: los drones sustituyen a operarios en trabajos de riesgo. También sirven para inspeccionar zonas de difícil acceso.
  • Exoesqueletos: funcionan como soporte robótico para el trabajador. Ayudan en tareas repetitivas o prolongadas y reducen ciertos riesgos laborales.

Avance en la implantación

Los sistemas de seguridad son garantes silenciosos del buen funcionamiento de la empresa.

Aunque no siempre tengan peso en la imagen corporativa, aportan valor. Además, ayudan a evitar riesgos que pueden afectar a la productividad.

Sensorización y tecnología para seguridad industrial

García-Trejo también destaca el efecto negativo que un accidente puede tener sobre los trabajadores.

Algunos sectores ya están implantando tecnologías emergentes con éxito. Entre ellos están las áreas logísticas, los almacenes automáticos y los congeladores industriales.

Estos departamentos de la Gran Industria muestran mucho interés en protegerse frente a accidentes laborales.

Por otro lado, crece el interés por gestionar la información que recogen estos equipos en entornos cloud.

Datos, vigilancia y protocolos

El control desde servicios externos permite ampliar la vigilancia. También ayuda a definir nuevas metodologías de trabajo.

Los sensores pueden registrar datos como verticalidad, incidentes entre maquinaria móvil y usuarios, y otras variables.

Después, esos datos se almacenan para su estudio. Con esa información se pueden crear planes de formación y protocolos adaptados a cada área.

En esta parte de la Industria 4.0, los proveedores de tecnología serán fundamentales.

El reto es conocer las técnicas disponibles y mantenerse formados. Por eso, un buen departamento de I+D debe estar preparado, coordinado y con experiencia.

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Pedro García-Trejo CEO de GTG IngenierosPedro García-Trejo es ingeniero técnico industrial por la Universidad de Vigo.

Está especializado en automática y electrónica. Además, es Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales.

También cuenta con una titulación de especialista en atmósferas explosivas por la cátedra Madariaga, de la Universidad de Madrid.

En 1997 fundó GTG Ingenieros. La empresa cuenta con más de 20 años de experiencia en seguridad industrial.

GTG trabaja con empresas y grupos en más de 16 países. Su objetivo es adaptar la tecnología para proteger a trabajadores en entornos industriales.

Durante estos años, GTG Ingenieros ha desarrollado y patentado varios dispositivos de seguridad.

Además, ha sido pionera en el uso de dispositivos basados en radiofrecuencias diseñados para la seguridad industrial y de las personas.

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